¿Qué es el interés compuesto?
El interés compuesto es el proceso por el cual los rendimientos de una inversión generan, a su vez, nuevos rendimientos. En lugar de retirar las ganancias, se reinvierten — de forma que cada año el capital base sobre el que se calcula la rentabilidad es mayor.
Es la base matemática del crecimiento exponencial de las inversiones a largo plazo y la razón por la que empezar pronto es mucho más importante que aportar mucho.
Fórmula del interés compuesto
Para una inversión con capital inicial, aportaciones mensuales y capitalización mensual:
VF = C × (1 + r)n + A × ((1 + r)n − 1) / r- VF: valor final
- C: capital inicial
- A: aportación mensual
- r: tipo de interés mensual (anual ÷ 12)
- n: número de meses (años × 12)
Ejemplo: 200€/mes durante 30 años al 7%
Si inviertes 200€ al mes durante 30 años con una rentabilidad media anual del 7% (similar al S&P 500 histórico), tu aporte total habrá sido de 72.000€, pero el valor final superará los 240.000€ — los 168.000€ extra son intereses compuestos.
Por qué empezar pronto es decisivo
Empezar a los 25 años con 100€/mes al 7% durante 40 años produce más capital final que empezar a los 35 años con 200€/mes durante 30 años — aunque hayas invertido exactamente lo mismo en términos absolutos. El tiempo multiplica el efecto.
Interés compuesto en fondos indexados
Los fondos indexados de acumulación reinvierten automáticamente los dividendos recibidos, lo que maximiza el efecto del interés compuesto sin intervención del inversor. Por eso son la herramienta más usada por inversores a largo plazo — compara fondos indexados por TER y rentabilidad para elegir el que más te convenga.